Por Andrea Jiménez
El uso de internet se ha vuelto una práctica cotidiana en nuestro día a día, sin embargo, es curioso la existencia de páginas web en donde surge una pequeña leyenda con la pregunta sobre si aceptamos las cookies para lograr una mejor navegación, pero ¿alguna vez te has preguntado sobre qué son o qué consecuencias puede tener el aceptarlos?
Nunca está demás saber a lo que nos enfrentamos accediendo a páginas web, principalmente en un mundo globalizado que permite la conexión a pesar de grandes distancias y en tiempo real entre millones y millones de usuarios, por lo que problemáticas en torno a la privacidad y seguridad en los navegadores siempre se encuentran presentes.
En primer lugar es relevante tener claro qué son, pues muchos usuarios constantemente piensan que las cookies pueden dañar nuestro ordenador, ya que algunos las categorizan como virus o spam, sin embargo realmente son archivos de información generados a partir del historial de búsqueda del usuario, aunque no por ello se puede afirmar que son seguras o no deberíamos preocuparnos por su uso, pues el riesgo corre debido a qué en diversas ocasiones no sabemos hacia quién va dicha información y con qué fines es utilizada.
Existen diversas clasificaciones de las cookies debido a su alto uso, y a que hoy en día las investigaciones, comunicaciones e interconexiones se realizan usando medios electrónicos. Es así como las cookies pueden ser temporales, es decir, que sólo almacenan información durante la estancia del usuario en la página, pero una vez que éste sale, se eliminan, ejemplo de ello lo observamos cuando agregamos en alguna página web artículos al carrito, pero cuando cerramos dicha página desaparecen.
https://thehustle.co/mobile-usage-killing-the-internet-cookie/amp/
Por otra parte, las cookies permanentes mantienen la extracción de información, para que en futuras visitas se presente al usuario la experiencia de una búsqueda personalizada, aunque esto puede ser eliminado por el propio usuario.
Si bien las cookies recopilan dicha información para la página web que se visita, ésta también puede llegar a terceros para generar publicidad en torno a gustos e intereses específicos del usuario.
Si bien el uso de cookies ha aumentado con el pasar del tiempo, se resaltan ciertas medidas, no del todo positivas, que se presentan al usuario, pues incluso algunas páginas web restringen hasta cierto punto la visualización del contenido de alguna página si no se aceptan, usando así el condicionamiento como medio para la incentivación de su uso, en especial en una época en donde los medios digitales tienen mayor presencia en la vida de un gran número de personas.
La inmediatez es un factor importante en las cookies, debido a que, el ritmo de vida tan acelerado que presentan la mayor parte de las personas, impide que un usuario realmente tome el tiempo necesario para leer los avisos de privacidad sobre el uso de éstas, por lo que basta con un simple click en aceptar para que podamos continuar con la navegación sin preocuparnos en el momento sobre las posibles consecuencias.
De esta manera, diversas empresas, e incluso organizaciones internacionales se han visto en la necesidad de usarlas como herramientas para que determinados mensajes puedan ser recibidos por un público en específico, e incluso para ver qué tipo de información genera mayor impacto, constituyendo un punto importante en las cadenas de producción y consumo de información generadas por las empresas, pero no descartando la posibilidad de que sean usadas también por los Estados.
En un primer momento el uso de las cookies podría parecer eficiente, debido a que conforme se recopila información proporcionada por el propio usuario a partir de sus acciones y búsquedas, puede obtener resultados que generen recomendaciones similares a lo buscado con anterioridad, al igual que permite cargar el contenido con mayor rapidez al acceder a páginas web una vez que se ha guardado el usuario y su contraseña.
El riesgo y preocupación radica en la existencia de páginas que recopilan información personal sin haber obtenido el permiso del usuario, tal es el caso de las cookies zombies, tal como lo dice su nombre, pareciera que resurgen de la muerte, pues a pesar de que el usuario las haya eliminado, reaparecen para mantener el seguimiento del historial del usuario y poder aplicarlo para intereses particulares de determinadas páginas web o de terceros, por lo general para marketing.
De esta manera, diversas compañías como Vertical Response, por mencionar un ejemplo, recomiendan que los usuarios borren constantemente las cookies a través de la configuración del navegador o del teléfono, dependiendo del dispositivo con el cual se acceda a internet.
Con el pasar del tiempo se observa que lo privado gracias al internet, así como a las diversas redes sociales, se hace público, lo que representa un riesgo para los usuarios. Es por ello que se requiere el uso de los navegadores de forma segura y eficiente, pues si bien la solución no es dejar de emplear herramientas tecnológicas, si se requiere que los usuarios estén conscientes e informados de las implicaciones que un click en aceptar puede tener.
Referencias
- s/a,”Qué ocurre cuando aceptas las cookies y por qué es conveniente borrarlas del navegador de vez en cuando”, [en línea], México, BBC, 29 de junio de 2017, Dirección URL: https://www.bbc.com/mundo/noticias-40443519 .
- Techopedia, Zombie Cookies, [en línea] Dirección URL: https://www.techopedia.com/definition/25736/zombie-cookie
