Por Carolina Rivera
Las constantes transformaciones sociales que ha sufrido el ser humano no pueden comprenderse sin considerar a la globalización y a las comunicaciones internacionales, las cuales en la actualidad juegan un papel decisivo en el sistema internacional. Puesto que estas se han desarrollado de forma exponencial modificando completamente las vías de información tradicionales y de igual forma las dinámicas sociales.
Las comunicaciones internacionales abordan a las telecomunicaciones y a los transportes internacionales. Estos instrumentos permiten la unión de personas y de países de cualquier parte del mundo, pero para que esta relación se genere de forma correcta, es necesario el desarrollo de una infraestructura que posibilite el correcto funcionamiento de estos medios de comunicación. Es importante destacar que la innovación tecnológica ha permitido el continuo desarrollo de nuevas vías de comunicación.
En el presente se puede percibir que “[…] los ciudadanos están sujetos al poder mediado por la información, formas de poder que son complejas en sus mecanismos y consecuencias […] tal poder está enormemente tecnologizado, con el desarrollo de máquinas de visión, decenas de miles de satélites, dispositivos de escucha, internet […]” (Urry,2002).
La dinámica social internacional de la actualidad se desarrolla dentro del sistema de producción capitalista, en el cual las comunicaciones internacionales han modificado las interacciones sociales y generado complejas relaciones de poder. En donde los creadores y dueños de esos medios de comunicación buscan conseguir las mayores ventajas económicas, políticas y sociales que se produzcan a partir de esa relación de dominación.
Para poder analizar este tema de forma precisa es necesario comprender que es el poder. El cual debe de ser entendido como una relación social dinámica que produce un sistema disciplinario de redes y vínculos dentro de un cuerpo social. El poder no se posee sino que se ejerce. Este se encuentra en constante disputa, además de que genera nuevas conductas y acciones que permiten una dominación, y estas pueden fundamentarse en el conocimiento científico o tecnológico, puesto que propicia la legitimación de las relaciones de poder.
Un ejemplo de lo anterior, se puede observar en el modelo capitalista que permea en la sociedad internacional se ha constituido a partir de la producción y dominación del espacio, el cual es abstracto, puesto que este se desarrolla a través de flujos sociales que se encuentran en continuo movimiento. El espacio es diverso dependiendo de cada sociedad y de los medios y relaciones de producción que este ha tenido. Para Henri Lefebvre (1974), “es el espacio y por el espacio donde se produce la reproducción de las relaciones de producción capitalista […]”
El espacio visto desde la perspectiva de Lefebvre, se genera a partir de la dominación capitalista y mantiene una íntima relación con la violencia estructural (objetiva y simbólica), debido a que esta permite que las clases dominantes ejerzan diversas acciones con el propósito de conseguir ganancias materiales. “El espacio abstracto, por su parte, es el espacio por excelencia del capitalismo. Se caracteriza por estar asociado a la acumulación de capital , donde los procesos de producción y de reproducción se separan a la vez que el espacio adquiere una función instrumental” (Baringo,2013).
La violencia estructural que se mencionó anteriormente genera discursos que permiten la normalización de la dominación hacia una sociedad. Ejemplo de esto se puede observar en el papel y el poder que actualmente posee China en el continente africano. En donde es posible ver cómo este país asiático tiene como objetivo principal el establecer relaciones estratégicas con naciones africanas, con la finalidad de poder explotar los mayores recursos naturales que poseen estos países.
Debido a que este Estado dominante posee un sólido poder infraestructural que le permite, de manera coercitiva, apropiarse de estos espacios de una forma violenta, es decir, por medio de la apropiación espacial y la generación de plusvalía por medio de la explotación laboral.
En el área de las comunicaciones internacionales es posible observar, cómo el país liderado por Xi Jinping busca desarrollar un proyecto estratégico con naciones de África llamado: la Nueva Ruta de la Seda, el cual busca “ (…) —además de asegurarse de nuevas rutas de aprovisionamiento y distribución— el desarrollo de infraestructuras en países vecinos, en momentos en los que este sector pierde fuelle en su mercado interno ante la ralentización de su economía. Y si estos países son ricos en energía, puede buscar recibir acceso privilegiado a esos recursos a cambio de las obras” (Vidal, 2015). Esto generará todo un proceso de condición dinámica en donde se reajustará el espacio, además de que propiciará una movilidad de la circulación de bienes y de información nunca antes visto.
Mapa con los principales caminos que se han desarrollado para llevar a cabo este megaproyecto.
Imagen tomada de
“La Nueva Ruta de la Seda, el gran plan estratégico de China”, El País, https://elpais.com/economia/2018/11/30/actualidad/1543600537_893651.html
Al establecer este tipo de proyectos en lugares específicos de África se puede comprender la noción del territorio, puesto que en este se mantendrán condiciones materiales y simbólicas del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda. Se entiende entonces que un territorio es una producción social que se encuentra en “un espacio en el que se ha proyectado trabajo, energía e información y que, en consecuencia, revela relaciones marcadas por el poder. El espacio es la “prisión original” el territorio es la prisión que los hombres se dan a sí mismos” (Raffestin, s.f.).
Finalmente es importante destacar que las comunicaciones internacionales actualmente son un factor que determina y permite la articulación de relaciones de poder, por parte de los Estados que dominan el escenario internacional mediante una lógica capitalista. Estos actores buscan consolidar una red de territorios que permita la explotación de recursos naturales y humanos de las Estados débiles. Además dentro de esta compleja red de comunicaciones estos medios potencializan la capacidad de acción de los grupos criminales que se desarrollan en el escenario internacional.
Referencias
- Baringo Ezquerra, David; “La producción del espacio en Henri Lefebvre y sus críticos: un enfoque a tomar en consideración” Quid 16. Revista del Área de estudios Urbanos de Instituto de Investigaciones Gino Germani. Núm.3, Facultad de Ciencias Sociales, UBA, Buenos Aires, 2013, p.127.
- Lefebvre, Henri; “La producción del espacio” en Papers. Revista de Sociología. Nº. 3,1974, pp.223. Urry, John; “The Global Complexities of September 11th” en Theory, Cullture & Society. 2002, pp.60.
- Raffestin, Claude; “Qué es el territorio?” y “Las retículas del poder” en Por una geografía del poder, p.102.
- Urry, John; “The Global Complexities of September 11th” en Theory, Cullture & Society. 2002, pp.60.
· Vidal, Macarena; “Las nuevas rutas chinas de la seda”, [en línea], El País, España, 17 de febrero de 2015, Dirección URL: https://elpais.com/internacional/2014/12/19/actualidad/1419009258_040938.html [Consulta: 5 de marzo de 2019].
